sábado, 2 de mayo de 2015

El mundo funcionaría mucho mejor si todos fuéramos un poco más egoístas...

Quien persigue varias liebres a la vez, al final no caza ninguna...
Para mí, la frase del título es cierta como la vida misma. Esta frase la escuché hace años en un capítulo de Dr. House, y para mí fue una de sus frases que me marcaron. Por muchas cosas, era transgresora, sincera y, sobre todo, impactante. Y ésas, son 3 cualidades que para mí, marcan la diferencia entre algo que pasa desapercibido y algo que no. 

El comentario entero de House decía: "El mundo funcionaría mucho mejor si todos fuéramos un poco más egoístas y dejáramos de torturarnos por que el vecino no contribuye lo suficiente a salvar la humanidad. Esta intensa preocupación por la humanidad, que a menudo va acompañada por un meticuloso desprecio por el individuo, es una de las enfermedades sociales pos-modernas y la principal causa de que las relaciones entre individuos sean tan conflictivas." 

Lo que viene a decir es que no mires la paja en el ojo ajeno, sino la viga en el tuyo propio. Aquí cada uno tiene bastante con lo suyo y tiene que salir adelante con eso. El sentimiento de condescendencia debería producirse sólo en situaciones extremas, no como algo normal. Y menos aún se tiene que sacar pecho por ello, lo haces porque quieres y puedes, no por un afán de protagonismo. La humanidad que dota dicho acto, desaparece tan pronto como vino.

¿Por qué no debería realizarse como algo normal? Porque tan sólo serviría para satisfacer la envidia de los holgazanes. No hay mayor injusticia que tratar a todos por igual, la justicia es dar a todo el mundo lo que se merece, no dar a todo el mundo lo mismo.

La filosofía de los tres mosqueteros de uno para todos y todos para uno, no funcionaría. En un país como España no puedes decir a nadie que deje de ser una persona con sueños y ambiciones para decirle que es exactamente igual que cualquier otra persona, y que deje de luchar por lo que quiere, para trabajar en el bien común.

Porque lo de sacrificar a los más capaces en pos de la colectividad no ayuda al bien común. Los grandes acuerdos colectivos, rara vez aportan algo positivo en la carrera del desarrollo humano. Los descubrimientos que han permitido al ser humano el actual grado de bienestar nunca provinieron de estructuras colectivas diseñadas para ordenar la sociedad, sino de individuos que pusieron su ingenio a trabajar únicamente para conseguir aquello que se habían propuesto en la vida. La economía política añade que cuanto más se eleven las fortunas privadas en una sociedad, más sólida es su base y mejor su organización.

Por lo tanto, trabajando para mí sólo, trabajo en realidad para todo el mundo, pues contribuyo a que mi prójimo reciba algo más que la mitad de mis posesiones, y no por un acto de generosidad individual y privada, sino a consecuencia del progreso general.

Para acabar, os dejo un vídeo que refleja todo lo que he dicho, con la actualidad política española. El #1 y ex #3 de dos partidos políticos que optan a gobernar España, durante un debate en televisión. Que cada uno tome sus conclusiones.